Zafiro es una familia de sistemas de gestión que comparten el mismo núcleo. Facturás, cobrás y controlás stock con el ERP, y sumás el módulo de tu rubro —clínica, ganadería, inmuebles, cooperativa— sin integrar nada: ya viene integrado.
Stock en un Excel, cobranzas en otro, y el dato bueno vive en la cabeza de una sola persona. Cuando esa persona falta, la empresa se frena.
Un programa para facturar, otro para el rubro, y alguien cargando el mismo cliente dos veces. Lo que se ahorra en licencias se paga en horas y en errores.
SIFEN dejó de ser un plan a futuro. El que no la tiene resuelta no está eligiendo tecnología: está postergando una obligación.
Todos los productos Zafiro se apoyan en el mismo núcleo: clientes, facturación electrónica, caja, tesorería y contabilidad. Encima de ese núcleo va el módulo de tu rubro. Por eso un paciente atendido en la clínica sale facturado sin volver a cargarlo, y el ganado del campo se valúa contra la misma contabilidad donde se registran las ventas.
Lo mismo aplica al revés: si mañana sumás un rubro nuevo, no cambiás de proveedor ni migrás datos. Se activa el módulo y listo.
Once productos sobre el mismo núcleo. Podés empezar por uno solo.
Gratis, flexibles y sin control: cualquiera edita una fórmula y nadie se entera.
Zafiro guarda quién hizo cada cosa y cuándo, cierra la caja sola y emite la factura electrónica que la planilla nunca va a emitir.
Potente, caro de implementar, y con la parte paraguaya —SIFEN, timbrado, libro IVA— resuelta por un tercero.
Zafiro nace acá: la normativa local no es un plugin, es parte del producto. Y el que te atiende está en tu horario y en tu idioma.
Resuelve muy bien una cosa y te deja solo con la facturación, la contabilidad y la caja.
Zafiro trae el rubro y la administración en el mismo sistema, con una sola base de clientes y un solo proveedor al que llamar.
Una reunión para ver cómo trabajás hoy y qué módulos necesitás. Sin costo y sin compromiso.
Te llega por escrito qué queda incluido, en qué plazo y con qué acompañamiento. Lo que no entra, también queda escrito.
Carga de datos, configuración de timbrados y sucursales, y capacitación al equipo que lo va a usar todos los días.
Soporte, actualizaciones y los módulos nuevos que vayas necesitando, sobre la misma base y sin volver a empezar.
Una demostración dura menos que una reunión de equipo, y se hace sobre el sistema real, no sobre capturas de pantalla.
Los estados de cada producto reflejan su situación al 21 de agosto de 2026. Los productos marcados «En desarrollo» o «En diseño» se cotizan con plazo comprometido; los marcados «Disponible» pueden demostrarse funcionando.